La capital de la Ribera celebró este domingo el acto «I Honra a las Raíces», un emotivo reconocimiento a las personas y entidades que impulsaron unas fiestas que hoy son el motor turístico y gastronómico de la ciudad.
En el marco de la XXXII edición de las Fiestas de la Verdura, Tudela vivió ayer uno de sus momentos más emotivos. La carpa de la Orden del Volatín se convirtió en el escenario del acto «I Honra a las Raíces», una iniciativa que busca poner en valor el origen de esta celebración y agradecer el esfuerzo de quienes, hace más de tres décadas, apostaron por convertir los productos de la huerta en el emblema de la ciudad.
El evento, que comenzó a mediodía, reunió a autoridades locales, representantes de la Orden del Volatín y numerosos vecinos que quisieron arropar a los homenajeados. Durante el acto se recordó cómo lo que empezó como una iniciativa modesta ha evolucionado hasta convertirse en una cita de interés turístico nacional, capaz de atraer a miles de visitantes y de involucrar a toda la comarca de la Ribera.
Reconocimiento al legado
«Es fundamental saber de dónde venimos para valorar lo que tenemos hoy», destacaron desde la organización. El homenaje se centró en aquellas figuras clave —agricultores, hosteleros y ciudadanos— que en los años 80 y 90 sentaron las bases de las jornadas actuales. Se entregaron distinciones simbólicas que representan la unión entre la tierra y la tradición tudelana.
Los restaurantes que recibieron el homenaje en este 2026 fueron
- Restaurante Remigio
- Restaurane La Parrilla
- Restaurante Iruña
- Restaurante Beethoven
- Restaurante 33
- Restaurante Pichorradicas














